Esta vez ni Japón ni los Estados Unidos son los encargados de dar un salto más en cuanto a robótica se refiere. 25 investigadores europeos están trabajando para conseguir que los robots aprendan de los sentimientos humanos, sean capaces de reproducirlos y tener los suyos propios, por así decirlo.
“El mundo de las emociones humanas es muy complejo pero nosotros respondemos a simples indicadores, cosas de las que no notamos o a las cuales no prestamos atención, como la forma en la que alguien se mueve” afirma la doctora Canamero, quien lleva sus investigaciones en la Universidad de Hertfordshire.
Este proyecto pretende construir una serie de robots que puedan tener una serie de sensores de entrada de los humanos, así podrán interactuar con ellos y adaptar su comportamiento de acuerdo a las circunstancias de las situaciones.
Blake Robinson del blog CrunchGear afirma aterrarle la idea y que alguien debería acabar con esto. La verdad es que hace bastante gracia el afloramiento del miedo ante la perspectiva de que los robots sean capaces de sentir y ser en gran parte como el ser humano. Habría que pararse a pensar si los propios humanos no somos un peligro para nosotros mismos, cuando llevamos milenios luchando los unos contra los otros en pos de la supervivencia y preponderancia de unas civilizaciones sobre otras.
Artículo completo en BBC NEWS.